Me parezco leona,
Me quitan los colmillos
Me los destrozo
Solo rasgo yo sola mi entrelabio
Debo siempre ser fuerte
Más fuerte; quisiera decir
No soy nunca la victima
Me lo creo
Me rasgare yo sola mi entrelabio
No hay nada que pensar
La honestidad y la ternura
Me rasgan entonces la desesperación.
Y ya no espero, no tengo nada que esperar
Me lo dan en cada sorbito todo
El aliento, lluvia, llovizna y aguacero
Me escampa el desasosiego
Aunque tengo las trombas en mis ceños
Me atrevo a pensar que simplemente es mejor
Tu guiño amanecido me deja ver
Laguiñudo pestañito no tengo nada que esperar.