Un grito de guerra me anuncia
que nuevamente me quedo hasta las diez
y duermo cuando el noticiero se acabe
y tu mi padre/ amigo
te sientes en la mesa y yo te vea comer.
Como devoras carne y tomates con aderezo.
Que tiene la hora? porque todavía tarde
se me ocurre esperar a que el sueño me
condene
porque aun lo hago?
Será costumbre, será que es peor quitármela.
Acaso, no me fue suficiente esperar tanto
o que las horas de llegada siempre son después que tengo la pijama puesta
será mejor entonces despedirme
de cena, pijama y tomates
noticieros y libros.
Aun peor ahora soy yo
la que me tengo que agarrar
a mi misma y criarme sola
nuevamente. Despedida de mi derecho.
hecha un lado, costado, que derrama lagrimas
siempre por el ojo derecho.