septiembre 15, 2010
Me gustas como te haces de noche
Me gustas, por el añil que siempre me hace sentir viva.
Por el fresco de la ventana, el movimiento de las nubes que pasan y pasan
Las luces me van haciendo guiñas entre las pestañas,
Y cada erguido gigante se siente como acompañante amigo
Rojo, verde, azul a lo lejos los letrero anuncian que hay una ciudad
Aunque ínfima, si existe.
Y tiene carros, muchos carros y semáforos que casi nunca están verdes.
Y el tren, que casi pasa a mi ventana, me da la idea de que no estamos listos.
De que se nos hace muy difícil cambiarnos, que la comodidad reina.
A lo lejos me anuncian la bahía, pero mi favorita es la laguna.
Es que me da sentimiento de apertura, bombillitas, luces, y un azulado lado.
Todavía no he visto salir el sol, he estado muy ocupada sanándome.
Ese día en que me coja el día rebosando en alegría, en movimiento, en regocijo
Con una botella, quizás dos, con sueño delicioso, con otro cuerpo danzante.
Ese día sabré que resucité, que de entre mil cenizas. Resucité.